martes, 30 de noviembre de 2010

¡Sábado blanco!

¡Buenas gentecilla!

Les voy a contar hoy mi experiencia del sábado pasado.
Sara, una de mis amigas, me contó que iba a ir a la sierra de Madrid a esquiar y me propuso que la acompañara. Al principio me dio vergüenza aceptar la invitación, por un lado porque ella iba a ir con su familia, y por el otro porque yo no había esquiado nunca y no sabía hacerlo. Como Sara insistió en que en el coche sobraba un sitio y en que contaba conmigo para llenar ese "vacío" (ella lo llamó así), al final me convenció y le dije que sí.
Sinceramente me alegro mucho de haber ido. Me lo pasé en grande. Sara es una gran esquiadora, de hecho quiere llegar a ser monitora, así que me enseñó algunos truquillos para no caerme, para frenar y para conseguir deslizarme sobre la nieve. Estuvo genial y además su familia me trataba como a una más.
Acá les dejo una foto nuestra cuando ya me cansé de caerme y decidí sentarme...(yo soy la de la derecha)


Con cada día que pasa me doy cuenta más y más de que me encanta explorar, conocer, visitar sitios nuevos, hacer amigos, con cada día que pasa, desde que estoy acá en España me voy conociendo más a mí misma. De verdad creo que este país se convertirá muy pronto en mi segundo hogar y eso me hace sentir casi rica; no sólo tengo un sitio en el mundo, sino ¡¡dos!!


¿Alguien tiene idea de dónde puede haber una pista de hielo? De pequeña me encantaba patinar y me gustaría hacerlo un día. Gracias por adelantado

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